Consejos para Limpieza y Mantenimiento de superficies de madera

Oferta integral de servicios de limpiezaLa madera es un elemento muy común en las distintas superficies de un edificio: desde suelos hasta muebles. Algunos lo sitúan como el material que da pie al origen de toda la arquitectura, ya que fué utilizado como principal material de construcción hasta que en los países industrializados empezaron a usar hormigón armado, acero y otros materiales. Aun así, la madera sigue siendo un material muy recurrente a la hora de combinar con los demás materiales, posee una calidez y una estética que los materiales sintéticos no poseen, tal es así que hoy en día es habitual ver superficies de madera en cualquier lugar.

Al ser una materia orgánica, la madera requiere continuos cuidados para evitar que se deteriore. Cuesta mucho mantener la madera en buen estado. Con los cambios de temperatura se dilata y se contrae, se agrieta, se oscurece, se estropea…

Siempre han existido muchos trucos caseros para el mantenimiento y limpieza de la madera. Los más clásicos son limpiar con vinagre o con amoniaco. A continuación vamos a dar una serie de consejos de cómo tratar la madera y de paso desmitificar los clásicos remedios caseros.

Para guiarnos en el cuidado de la madera, debemos de tener en cuenta, como hemos comentado, que la madera es un material natural y como tal debemos de tratarlo.

Un buen ejemplo para saber si la madera se encuentra en buen estado y que el tratamiento está siendo el adecuado es comparar la madera, de un modo metafórico y mnemotécnico, con las manos, que siempre han de estar limpias y nutridas. ¿Qué crees que le ocurrirían a tus manos si las metes en vinagre o amoniaco todos los días? Pues lo más probable es que la piel se quedaría reseca o quemada.

Limpiar la madera con estos productos o con cualquier otro producto abrasivo es un error, se trata de productos ácidos que cuartean y envejecen la madera. Por seguir con el símil anteriormente expuesto; no limpies la madera con nada con lo que no te lavarías las manos.

También se desaconsejan los productos capta-polvo: estos aerosoles contienen siliconas, aceite de linaza u otros agentes secantes que, utilizándolos con frecuencia, pueden crear una capa pegajosa en la que se adhiere más el polvo y la suciedad, modificando poco a poco la superficie del acabado que oscurece y oculta la veta de la madera.
Si el mueble o el suelo no está muy sucio y solo tiene el polvo del día, lo aconsejable es pasar, en seco, un paño de microfibras para los muebles o una mopa plana con paño de microfibras para las paredes y los suelos. También se puede cambiar la microfibra por badanas de cuero o de algodón.

Es muy importante que el paño de microfibra que se utilice, no se use nada más que para los muebles o suelos de madera, para evitar que limpiando otros materiales, las virutas de estos se queden enganchadas en las fibras y se raye la madera.

Olvidarse también de los plumeros, ya que las puntas sueltas de sus fibras, rayan al golpear en las superficies.
Si lo que hay que limpiar son manchas en el suelo, huellas en los muebles, etc., piensa, de nuevo, en que se debe limpiar como si fuese la piel de tus manos, con un jabón neutro, nutritivo, diluido en agua. Siempre con bayeta o la fregona de microfibras totalmente escurridas, procurando no mojar en exceso, sino humedecer lo justo para desmancharla.

Desde Urbegi aconsejamos a nuestros clientes qué fibras y productos de limpieza son los más adecuados para utilizar en cada caso para el mantenimiento o recuperación de todo tipo de superficies.

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