En un contexto marcado por la incertidumbre global, en 2020 la Red Comparte —impulsada por Alboan— logró mantenerse conectada, activa y cohesionada gracias a la activación de un espacio digital común. A través de la tecnología colaborativa de desarrollo de ecosistemas de Urbegi Social Impact, la comunidad no sólo dio respuesta a una situación de emergencia, sino que fortaleció sus dinámicas de colaboración y amplió su impacto en los territorios de América Latina.

Antecedente
Comparte es una red impulsada por Alboan que nace en 2010 con el objetivo de generar alternativas económicas que permitan a poblaciones excluidas de América Latina acceder a medios de vida dignos, al tiempo que se promueve la defensa de los territorios y el arraigo de sus comunidades.
Se trata de una red internacional compuesta por organizaciones diversas que trabajan de manera coordinada en torno a modelos de economía social y solidaria, con un fuerte enfoque en el impacto social.
Problema
La llegada de la pandemia en 2020 supuso una ruptura en las dinámicas habituales de trabajo de la red.
La dispersión geográfica de las organizaciones, sumada a la incertidumbre del contexto, dificultaba:
- el intercambio ágil de información
- la coordinación entre actores
- el seguimiento de las acciones que cada organización estaba desarrollando en su territorio
Además, existía el riesgo de perder conexión entre los equipos, debilitando el sentido de comunidad en un momento especialmente crítico.
Reto
En este contexto, el principal reto era mantener viva la red. No solo desde un punto de vista operativo, sino también relacional y emocional:
- generar un espacio común donde compartir información y aprendizajes
- facilitar la coordinación de acciones en distintos países
- reforzar el sentimiento de pertenencia a la red
Todo ello en un entorno completamente digital y en un momento de máxima urgencia.

Solución
Desde Urbegi Social Impact acompañamos a Alboan y a la red Comparte en la activación de un espacio digital basado en nuestra tecnología de desarrollo de ecosistemas theglocal.network, adaptado a las necesidades específicas de la comunidad.
La plataforma permitió:
- Crear un entorno privado de conexión entre las organizaciones
- Compartir información en tiempo real sobre la situación en cada territorio
- Organizar el conocimiento en torno a tres ejes clave: situación, acciones y necesidades
- Gestionar proyectos colaborativos de manera estructurada
- Facilitar espacios de formación e intercambio
Además, el acompañamiento cercano del equipo de USI permitió adaptar la herramienta de forma flexible a lo largo del proceso, respondiendo a las necesidades cambiantes de la red.
Con el tiempo, la plataforma evolucionó de herramienta de emergencia a infraestructura estable de colaboración. “Al principio fue una herramienta muy práctica para mantenernos informados y conectados. Y con el tiempo se convirtió también en un espacio para formaciones y para gestionar nuestros proyectos compartidos”, Amaia Unzueta, Responsable de la Red COMPARTE en Alboan.

Impacto
La activación de la comunidad digital tuvo un impacto significativo en el funcionamiento y cohesión de la red:
- más de 150 usuarios participando activamente en la comunidad
- alrededor de 300 publicaciones compartidas (noticias, eventos, reflexiones…)
- más de 40 proyectos desarrollados de forma colaborativa
- más de 300 conversaciones activas en 60 grupos
- mejora de la coordinación entre organizaciones en distintos países
- mayor capacidad de respuesta ante contextos complejos
- consolidación de dinámicas de trabajo colaborativo más estructuradas
- incremento de la visibilidad de las iniciativas de la red
- fortalecimiento del sentimiento de comunidad, incluso en la distancia
Más allá de los resultados operativos, el principal valor fue intangible pero clave: la red logró mantenerse conectada, activa y cohesionada en uno de los momentos más complejos de su trayectoria.
Este caso demuestra cómo la tecnología colaborativa, cuando se pone al servicio de las personas y se acompaña adecuadamente, puede convertirse en una palanca real para sostener comunidades y amplificar su impacto social. En palabras de Eva García, directora de Urbegi Social Impact: “Ha sido una colaboración de cinco años que nos ha permitido demostrar que la tecnología bien diseñada y bien utilizada permite ampliar redes, sostener proyectos colaborativos en el tiempo y aumentar el impacto social.”




























